Caminando, avanzando sin querer llegar a destino, como si no existiera tal, Robert se topó con la esquina. Normalmente tenia que esperar alrededor de un minuto para poder cruzar ya que en esta intersección confluían dos grandes avenidas.
Al llegar al cordón, y mirar para ambos lados, Robert pudo observar que nadie circulaba.
Nuevamente el escalofrió por su cuerpo no se hizo esperar. Conciliador como pocos, y siguiendo con su realidad esquiva, pensó en voz alta, como buscando aprobación de alguien; “AHHH no es feriado hoy?”. La respuesta a esta pregunta era inducida.
Ya sin muchas ganas de seguir experimentando una realidad insana, dio la vuelta y corriendo se paro enfrente de la puerta de la agencia de Diseño.
¿MIKE?, ¿MIKE ESTAS AHÍ?, - Gritando con la voz quebrada –
No obtuvo respuesta. Mira alrededor buscando alguien que lo acompañe en tamaña soledad pero nadie circulaba por ninguna parte.
¿HAY ALGUIEN AHÍ???? – Nada se escuchaba, nadie respondía.
La respiración comenzaba a dificultarse, comenzó a jadear, agarro su celular y de inmediato llamo a la policía. Del otro lado, nadie contesto a su llamado.
Olvidándose temporalmente del Local de Mike, Robert comenzó a contactar todas las personas que completaban la agenda de su celular, desde la A a la Z, el resultado fue siempre el mismo.
Volvió a su departamento, dio llave y se encerró en su habitación pensando que alguien podría atacarlo. Cosa que nunca sucedería.
Totalmente perturbado, se asoma por la ventana de su dormitorio, pensaba que esta era la manera mas segura de tener contacto con el exterior sin correr riesgo, La parte posterior del Hospital lindaba con la parte interior del edificio, las puertas permanecían cerradas, pero las ventanas de las habitaciones de la sala de urgencia si dejaban ver el interior del recinto, pero sin personas.
Sale despedido de su cuarto y se dirige a su PC, a través de Internet podía llegar a cualquier parte del planeta para ver que era lo que estaba sucediendo. Cuando se conecta a su Messenger, ningún contacto estaba conectado, ya transcurría media mañana, ósea que sus compañeros de trabajo tendrían que estar en la oficina, en los Chat tampoco había gente conectada, la palabra “nadie” ya retumbaba de manera ensordecedora en su cabeza.
Tomo su auto y comenzó a transitar la ciudad. Soledad, solo la soledad lo acompañaba en este viaje.
No convencido con el resultado, comenzó a visitar ciudades vecinas, toda desabitadas, como si un gran éxodo paranormal hubiese ocurrido.
Rendido ya sin fuerzas, con su vista difusa, la noche lo encontró en Derby, una ciudad próxima a Manchester. Estaciona fuera de una casa, luego de 15 minutos de analizar si ingresar o no a la morada, Robert decide hacerlo y sigilosamente entro por la puerta principal.
Al llegar a la cocina encuentra una copa de vino blanco, con la condensación propia del choque de la frescura del vino con la temperatura templada del interior de la casa. Era evidente que había sido servido hacia solo un instante.
¿HOLA HAY ALGUIEN POR AHÍ?? ¿POR FAVOR RESPONDAN? – Casi llorando-
Recorre cada rincón de la casa, pero no encontró otro indicio que indicara presencia en la vivienda.
Al momento de revisar las habitaciones, que se encontraban en la planta alta, se escucha tres golpes secos en la puerta. Esto inmovilizo a Robert, casi temblando como si estuviera sufriendo una hipotermia, logro superar la inmovilidad de su mente y rápidamente salió a la calle, pero no había absolutamente nadie.
¿QUIEN ESTA AHÍ? ¿QUE ESTAN BUSCANDO? – Ya con la voz totalmente desgarrada y rasposa.
Robert para evitar enloquecer comenzó a pensar que estos golpes fueron solo producto de su cabeza, ya que no había ingerido alimento en lo que trascurría del día, y considero esto como la causa de los ruidos que escucho. Robert abandonó la casa y pasó la noche sin dormir en su auto al costado de un camino.
Los siguientes días Robert siguió viajando por las ciudades de Inglaterra, en busca de vida humana, pero nada, quiso contactarse con gente de otros continentes a través de Internet, pero esta ocasionalmente funcionaba, y cuando así lo hacia nunca pudo contactar a nadie, entraba en cada correo para ver los envíos postales pero ninguno tenia fecha posterior al jueves 14 de Noviembre de 2014, se dirigió a los aeropuerto y pudo corroborar que los aviones que tenían salida el día 14 de noviembre y que su arribo era el día siguiente, nunca habían aterrizado en destino.
Ya rendido Robert se dio cuenta que estaba solo en todo el mundo, pero que sentido tendría esto, porque justamente él, tendría que seguir viviendo o simplemente dejarse morir, habrá aunque sea una persona del otro lado del continente en la misma situación que él pero que no lograban comunicarse, todas estas preguntas divagaban por su cabeza.
Como el instinto del hombre es vivir ante situaciones extremas, Robert intento por todos los medios de comunicacion llegar a obtener algún tipo de respuesta de alguna parte del mundo, mando emails, visito a sus familiares para ver si ellos existían, aprendió a manejar las radios de las estaciones centrales de los aeropuertos internacionales, paso días enteros llamando a casas de familia de todas partes del mundo, intercalando países y continentes.
Después de un mes y medio de recorrer países, intentar comunicarse con alguien, gritar hasta quedar afónico, su instinto de sobrevivencia ya se apagaba y quedaba derrotado ante la mismísima nada.
Entrada la madrugada de un día sin número y sin nombre, Robert eligió el edificio más alto para dar fin a esta tortura. Se dirigía hacia la azotea, opto por subir por las escaleras, de manera análoga al comienzo de esta historia, desgarrado en llanto subía escalón por escalón, al llegar al piso 29, escucha una conversación que salía desde una pc que permanecía prendida, no tuvo reacción en Robert dicha acción, considero que solo era música, pero al prestar mayor atención pudo percibir que era un conversación intercalado con risas, pero no alcanzaba comprender que decían, hablaban en otro idioma al parecer. Entro a la oficina e identifico que computadora era la que emitía la señal, al ubicarla se sentó frente de la pantalla, y se dio con un blog, escrito en castellano, y la ultima entrada tenia fecha de hacia solo una semana, se aferro a esa fecha para poder seguir sobreviviendo, haciendo todo lo posible intento entender que era lo que estaban diciendo para saber si ese programa o lo que fuere estaba siendo transmitido en vivo, pero sus esfuerzos fueron en vano, y el programa se iba escurriendo como agua entre las manos, y con eso la desesperación crecía.
La emisión llego a su fin.
CONTINUARA.
